Edicion : a martes, 22 de agosto de 2017 Edicion Archivada

Opinión

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Por : Alejandro Aparicio 

El candidato externo

Punto de vista

Eso es política-ficción: Carlos Salinas de Gortari, ex presidente de México.
La decisión de los militantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de abrirle las puertas a un candidato externo para  contender por la candidatura presidencial en el 2018, está sorprendiendo a muchos actores políticos en el interior y exterior, no porque el planteamiento sea malo, sino porque los militantes opositores pudieran considerar el hecho como una acción hasta cierto punto “desesperada”.
Hasta ahora,  el planteamiento de los militantes priistas sólo es una propuesta. Es un pre-dictamen que lo están analizando y valorando.  Sin embargo, si  se da “luz verde” para ir hacia adelante y se aprueba, los priistas  que por años han venido trabajando para alcanzar una posición dentro de su partido y de representación popular les será más complicado  hacer carrera política en el interior del tricolor.
El pre-dictamen que será aprobado el próximo sábado  que abre las puertas a los externos. Es un asunto que los priistas lo han aprobado en lo general y que discuten y analizan en lo particular.  La propuesta radica en que el militante o ciudadano simpatizante del PRI que pretenda ser postulado como candidato a un cargo de elección popular debe cumplir con los requisitos.
Los planteamientos son muy buenos  dirían unos y malos para otros. Los que están proponiendo seguramente tienen una estrategia de persuasión para cerrarle el paso a los partidos de enfrente. Esto, lógicamente mueve piezas y mueve sentimientos en el tricolor y una acción no muy bien aplicada puede traerle consecuencias.
Esta situación sólo refleja  una cosa entre los actores políticos: que no existe una ideología, cuando prevalece la necesidad. Y por más que disfracen  que el candidato ciudadano, que promueva el PRI – claro si se da esa posibilidad-,  va a cumplir con los requisitos y la declaración de principios y los programas de acción, no será posible porque no habrá una identidad plena.
Sin embargo, todo es un juego de piezas, es una fotografía  que están dibujando para un escenario complicado electoralmente hablando. Si les resulta la jugada, los priistas reafirmaran sus compromisos con el pueblo mexicano. Si no es así, habrán de cambiar sus propuestas para enfrentar los nuevos escenarios que se presenten. Lo que si es cierto, es de que los priistas deben actuar con inteligencia porque una falla les puede costar la joya de la corona. En fin es un simple punto de vista. 

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