Edicion : a martes, 22 de agosto de 2017 Edicion Archivada

Opinión

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Por : Alejandra Salgado Romero 

Educando con Valores

“El modelo de Evaluación del Desempeño Docente 2017 diseñado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), el cual se aplicará a partir de septiembre próximo, recupera las opiniones de los maestros, toma en cuenta el contexto en el que realizan su práctica docente, respeta el marco de la legislación vigente y permite contar con mejores profesores, directores y supervisores”
Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación
Uno de los temas de mayor relevancia en el país lo constituye todo lo relacionado a la implementación de los procesos de evaluación implicados en la normativa vigente. En este contexto, y en apego a lo determinado por la Constitución General de la República y la Ley que lo crea, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación ha cumplido con la responsabilidad de definir los métodos e instrumentos de evaluación destinados a medir las capacidades y aptitudes de quienes aspiran a ingresar a la docencia, así como de quienes se proponen obtener el ascenso a cargos de dirección y de supervisión en los ámbitos de educación básica y media superior, al igual que en lo que concierne a la evaluación del desempeño del magisterio en servicio. Según lo difundido por esta Dependencia, “el trabajo realizado se ha apegado estrictamente a la norma jurídica y ha sido producto del estudio, el análisis y la reflexión colegiada, a fin de cumplir de la manera más adecuada posible con los principios y propósitos de objetividad y equidad que corresponden a la delicada función que el Instituto tiene asignada”. 
El INEE promueve la mejora continua de los procesos de evaluación educativa en nuestro país, y uno de los procesos fundamentales es la evaluación del desempeño de los docentes en servicio; por ello, es importante tener en consideración que, tras la celebración del proceso de evaluación de 2015, además de su revisión técnica y de la supervisión de todas sus fases, el Instituto llevó a cabo diversos estudios, así como consultas a docentes y a los órganos colegiados del INEE, para sistematizar la información recabada. Es así como, en ejercicio de su autonomía y en cumplimiento de su mandato constitucional y de sus atribuciones legales, el INEE replantea el modelo de Evaluación del desempeño profesional docente para 2017, en el que integra las fortalezas del modelo aplicado, a la vez que es sensible a diversas inquietudes y propuestas expresadas por las y los docentes y otros actores, e incorpora mejoras en aspectos sustantivo; se ha concluido que la evaluación de 2015 fue válida y permitió establecer adecuadamente el nivel de desempeño de quienes participaron en ella. Por otro lado, se detectaron también problemas que se necesitaban y necesitan atender. 
En 2017 se aplicará el nuevo modelo de la Evaluación de desempeño del personal docente, cuyos propósito y características están señalados en el documento de Etapas, Aspectos, Métodos e Instrumentos del proceso de evaluación 2017-2018. Caber recordar que el cambio se dio después de la promesa de revisión por parte de la SEP al SNTE, y de la evaluación de la primera experiencia de evaluación del desempeño docente por parte del INEE, ambas llevadas a cabo el año 2015. En la Evaluación del Desempeño Docente, al INEE le corresponde definir los procesos de evaluación, emitir los lineamientos y los criterios técnicos acerca de cómo realizar estos procesos, validar y aprobar los parámetros e indicadores, así como los instrumentos de evaluación, supervisar la aplicación de las evaluaciones y los procesos de calificación y emisión de los reportes individuales de resultados. Además, es atribución de la Secretaría de Educación Pública elaborar las Etapas, Aspectos, Métodos e Instrumentos, diseñar y desarrollar los instrumentos de evaluación para el ingreso, promoción y desempeño de docentes y directivos y planificar y organizar las evaluaciones. La tarea de las autoridades educativas estatales o locales, es contribuir con la SEP en la propuesta de elementos para la definición de los Perfiles, Parámetros e Indicadores, implementar las evaluaciones en las entidades y proponer los perfiles complementarios, así como instrumentos para las evaluaciones adicionales.
Los propósitos generales del modelo de evaluación 2017 son: valorar el desempeño del personal docente, identificar necesidades de formación y desarrollar un programa de estímulos e incentivos para definir los procesos de Promoción y Reconocimiento profesional. El replanteamiento a la evaluación que se implementará a partir de 2017 contempla una reducción en los tiempos de las pruebas, en su extensión, y un aumento en los plazos para su realización. La evaluación reformada tiene ahora tres etapas: Etapa 1: Consiste en aplicar un cuestionario al o la docente y otro a su autoridad inmediata, para identificar el cumplimiento de las responsabilidades profesionales docentes, y ubicar fortalezas y debilidades. Este instrumento se aplicará a través de la plataforma del Sistema Nacional de Registro del Servicio Profesional Docente; Etapa 2: Implica evaluar una muestra de la práctica docente, a partir de la elaboración de un diagnóstico del grupo, una planeación y su puesta en marcha, así como de la realización de un texto de reflexión y análisis de su propia práctica. El propósito, según el modelo, es identificar los conocimientos y habilidades empleados por la o el docente en su toma de decisiones durante la planeación, intervención y reflexión de su quehacer. El registro de esta etapa también lo realizará en la plataforma señalada en la etapa 1; y, Etapa 3: Consiste en que la o el docente presentará un examen de los conocimientos didácticos y curriculares enunciados en el documento de Perfil, parámetros e indicadores (PPI) en relación con el currículo, la disciplina, el aprendizaje y la intervención didáctica; lo anterior con el objetivo de evaluar los conocimientos ya mencionados. En el Ciclo Escolar 2017–2018 participarán las y los docentes que trabajen en escuelas o planteles regulares de organización completa. En el 2018–2019, se incorporarán aquellos (as) que trabajen en preescolares y primarias indígenas, en escuelas preescolares, primarias y secundarias multigrado, y en telebachilleratos o telebachilleratos comunitarios.
Bajo la premisa de que el aula es el lugar donde ocurren los procesos de enseñanza aprendizaje, el INEE señala que es positivo que la evaluación se oriente cada vez más hacia lo que ocurre dentro de ella, así como es importante fomentar una política educativa de formación continua que desarrolle las competencias docentes, a partir de la información generada por la evaluación de desempeño docente, y por ello es significativo que esta esté enfocada en el contexto áulico. Ante todo lo anterior, considero inevitable reflexionar sobre la imperiosa necesidad de que toda aquella persona que tiene la oportunidad, pero también, la alta responsabilidad de incidir en el proceso educativo, conozca la normativa, asuma el compromiso de participar de forma crítica y congruente a la labor que diariamente tiene a cargo, y demuestre, a través de su actuar, que es competente para enfrentar los retos que conlleva el contribuir a la formación de las nuevas generaciones.
  Les deseo una semana excelente y agradezco sus aportaciones y/u opiniones a través del correo alexaig1701@live.com.mx. 

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